Hasta ahora desde que existe el covid me he puesto mala varias veces soy un poco enfermiza, y TODOS los años de mi vida cojo resfriados.
Respecto al covid pues llevaba 2 vacunas puestas. Como ando de aquí para allá voy con un poco de retraso con el ritmo de vacunacion. Pero ya no importa. Imagino que esto equivale a la tercera.
El viernes me confíe porque hacía sol. El viento frío y traicionero se metió por todos los puntos de mi vestido de lana y el día que fue genial ( con un reencuentro digno de una entrada del blog ) acabo en resfriado.
Llegué a casa con frío, y estornudando. Y al día siguiente me desperté afónica con algo de dolor de garganta. Lo de siempre cuando uno se resfria, malestar general. A lo largo del día dolor de cuerpo y mucho dolor de cabeza. Normalmente duermo, intento comer variado , y si tengo fiebre pues el cuerpo está haciendo su trabajo. Pero acabe tomándome algo porque el dolor de cabeza era insoportable, subía de la garganta a los oídos de manera mareante. Tenía agujetas de toser.
El lunes seguía con mucho malestar y un test confirmó que esta vez es si es el famoso covid. A si que haré lo que hago siempre que puedo y estoy mala, evitar tratar con gente y dormir todo lo que me pida el cuerpo.
Aún así por mucho que te cuides hay virus que tienen sus tiempos y te puedes encontrar mejor pero no te lo quitas de encima. No hablo de que siga siendo contagioso. Hablo de ese cansancio y malestar general difícil de describir que se caracteriza por sentimiento de asco general hacia cualquier comida o actividad.
Estoy mejor, pero no bien como para escribir o leer mucho tiempo seguido. Sospecho que este virus cabroncete va a estar algunos días más haciéndome sentir agotada y enfadadisima por retrasar los planes de bricolaje que tengo entre manos. Podía haberlo cogido hace un par de semanas… pero ha llegado en pleno proceso de decorar mi habitación.